En nuestro colegio creemos que aprender también es observar, cuidar y acompañar los procesos de la naturaleza. Por eso, nuestro huerto escolar se ha convertido en un espacio muy especial donde los niños y niñas siembran, riegan y ven crecer sus propias hortalizas con mucha ilusión. Esta semana nuestros peques de Infantil han plantado las semillas en los semilleros para luego pasarlas al huerto.
Plantar una semilla y verla crecer es casi magia, pero también es una gran lección. A través del huerto, nuestro alumnado descubre de dónde vienen las hortalizas, cuánto tiempo necesitan para crecer y por qué es tan importante cuidarlas con paciencia y cariño. Aprenden que necesitan agua, sol, atención y respeto.
Cada lechuga, tomate o zanahoria que brota en nuestro huerto es una oportunidad para aprender valores como la responsabilidad, el cuidado del medio ambiente y el trabajo en equipo. Y además… ¡qué orgullo ver cómo algo que han plantado ellos mismos va creciendo día a día!
Porque en nuestro cole no solo cultivamos verduras… cultivamos curiosidad, amor por la naturaleza y ganas de aprender.


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